“Se puede ganar o perder en la vida, lo que no se puede es dejar de crecer”

Vigil Entrevista

Foto: El Tribuno

Después de su exitosa exposición “El Camino del éxito: Un Viaje de batallas y sueños” en donde presentó la tercera edición de su libro “Un Viaje al Interior”, con la sala prácticamente vacía después de que todo el público haya saciado sus ansias de escucharlo, de sacarse una foto, de firmar sus libros, de brindarle palabras de agradecimiento y de aprovechar la posibilidad de cruzar dos palabras con uno de los próceres del hockey nacional, Sergio “Cacho” Vigil agotado, pero con las mismas ganas, entusiasmo y predisposición de siempre, accedió a charlas con PRENSA ATAH.

En este caso, Sergio Vigil, profundo, apasionado, filósofo, pensador, tomándose su tiempo en cada respuesta para analizarla antes de pronunciarla, no huyó de ninguna pregunta y ahondó diversos tópicos: el crecimiento de un equipo, diferencias del hockey masculino del femenino, “Lucha” Aymar, y la actualidad y la proyección de las leonas. Además, manifestó cuáles son las dos cosas que nunca le deben faltar a las Leonas.

 

¿Cómo se sintió después de la charla?

–          Con sentimiento de gratitud hacia todos los presentes, los organizadores y a la vida que me da la posibilidad de nutrirme constantemente de los colegas de la vida. Gratitud por todo lo que fui aprehendiendo con H de cada uno de los presentes.

¿Qué es el éxito?

–          Ser capaz de sacar todos los días el oro que tenemos dentro y ser capaces que los seres que viven con nosotros lo puedan sacar también. Aprendí lo que es el éxito en términos de creer, de que es posible y de las posibilidades internas que tenemos mucho más que las imposibilidades y debilidades que muy frecuentemente observamos.

¿Qué es un equipo?

–          Un equipo es un conjunto de personas que se juntaron por un sueño, que fueron capaces de hacer un plan y que diseñaron acciones para lograrlos juntos. Un equipo es la suma de las partes más un integrante más, el equipo.

Alguna vez mencionó que el hockey masculino le sirvió para interpretar lo que ocurriría con el femenino dos o tres años después. ¿Todavía es así?

–          Creo que todos los entrenadores de damas observamos el hockey masculino, aprendemos y lo llevamos al femenino. El hockey masculino en el mundo siempre está dos pasos adelante en innovación y estrategias.

¿Cuáles fueron las principales diferencias para dirigir entre el hockey masculino y el femenino?

–          Más allá de la diferencia de género y características que tengan el deporte masculino del femenino y las características psicofísicas del hombre y de la mujer, me parece que a mí me tocó agarrar el seleccionado femenino en un momento en donde estaban alineados los planetas internos y los externos, no así cuando me tocó entrenar la selección masculina. Me parece que si pudiera volver el tiempo atrás hubiera esperado dos o tres años más para agarrarlo porque después de haber vivido ocho años de emoción con un seleccionado, seis meses de distancia era muy poco y necesitaba de un duelo mayor. Creo que todavía no estaban alineados los planetas internos y me parecía que no era el momento para que entrene al seleccionado masculino. La incapacidad de no poder vivir sin la adrenalina de entrenar a un seleccionado me hizo caer en la trampa. Hoy pienso que los duelos hay que saber a respetarlos. No he disfrutado internamente porque no lo he vivido desde la pasión sino desde la obsesión y cuando un entrenador no lo disfruta, sus dirigidos tampoco lo hacen. Cuando lo noté di un paso al costado para que el equipo pueda seguir su camino de crecimiento y fluir.

Alguna vez manifestó “ojalá mejoren y crezcan equipos como Australia, Alemania y Nueva Zelanda”. Hoy en la antesala de la World League ¿Cómo ve a esos equipos?

–          En aquél momento Holanda estaba con Argentina a la par y yo pensaba que ojalá equipos como Australia, Nueva Zelanda, y Alemania puedan volver a ser. Durante los últimos seis años, Argentina y Holanda quedaron muy lejos del resto. Por supuesto que Gran Bretaña peleó, pero era necesario de que en el hockey femenino internacional vuelvan a tomar otra dimensión como equipos potencias Australia, Alemania y Nueva Zelanda. Cuanto más potencias existen en el hockey femenino, más posibilidades de crecimiento hay para el equipo argentino y el deporte. Esto lo aprendí del entrenador australiano Ric Charlesworth que siempre buscó con su equipo ser el mejor del planeta y siempre quiso que sus oponentes sean muy buenos para estimular el crecimiento permanente de su propio equipo. Se puede ganar o perder en la vida, lo que no se puede es dejar de crecer.

¿Cuál es la actualidad de estos equipos?

–          Creo que hoy siguen estando Argentina y Holanda un paso arriba del resto pero Nueva Zelanda se ha constituido como un gran equipo, Gran Bretaña bajará su rendimiento con respecto a lo que fue en Londres pero le quedará todavía esa llamita de equipo que demostró ser. Australia está creciendo, en cuanto surjan dos o tres jugadoras fuera de clase marcarán diferencia. Y los demás equipos creo que están un pasito atrás. Lo que no significa que no puedan ganar y no inhabilita la posibilidad de que puedan dar una sorpresa. Pero me parece que si Argentina y Holanda están bien, estarán jugando las finales de los torneos. Alemania, China y Korea siempre son rivales de cuidados pero me parece que hoy están un pasito debajo de los demás.

¿Defina a Luciana Aymar?

–          Luciana es talento físico, técnico, una artista del juego, una persona que todos los días de su vida trabajó para crecer, lo que la hizo muy fuerte mentalmente para sostener una mochila inmensa que carga, como la de ser la mejor jugadora del planeta. Hay que ser muy bueno mentalmente para sostener esa mochila durante tanto tiempo. ¡Lucha es una bendición! Cuando escucho la palabra Luciana digo gracias a la vida que me dio la posibilidad de poder disfrutar de una deportista de esa magnitud e intento disfrutarla cada minuto porque no sé cuánto tiempo la tendremos jugando. Lucha es una persona que respeto, admiro y quiero con toda mi alma.

¿Cómo analiza el trabajo de Emanuel Roggero?

–          Es muy pronto para evaluarlo, en esta Word League se tendrá la posibilidad de ver a su equipo y se podrá ver su trabajo porque recién ahora desde que lo agarró se puede empezar a ver su sello que le sabrán poner entre él y su cuerpo técnico. Me parece interesante que cada entrenador pueda poner su sello, pero hay uno que está muy arraigado que es la esencia de este equipo.  En este primer torneo se vislumbrarán cosas de su trabajo y habrán otras que aparecerán en el futuro.

¿Cómo vio a las Leonas en la última olimpiada en Londres?

–          Dejaron el alma, le costó fluir y llegó a donde llegó por el inmenso amor propio que tienen. Creo que nunca se sintieron cómodas ni en el juego ni en su alma. Fue el torneo en que más incómodas las sentí deportiva y afectivamente. Aún así, sacaron un amor propio extraterrenal y lograron una medalla de plata histórica.

¿Cómo ve al equipo de cara a la World League?

–          Me parece que el equipo tuvo cambios que afectaron su emoción sin reparar si fueron acertados o no. Yo soy entrenador no analista. Me parece que durante todo este año sufrió cambios que afectaron la emocionalidad y me parece que todavía está en estado de convalecencia emocionalmente. No sé si será este año donde logre fluir, sí creo que será de mucho aprendizaje y reflexión que permita abrir las puertas de la alegría. En los últimos dos años le costó mucho conectarse con la alegría y la pasión, me parece que estuvo mucho más conectado con la exigencia y la obsesión. En un momento del año parecía que la puerta se abría, pero por determinadas razones y cambios no se pudo terminar de concretar esa apertura.

En base a este análisis ¿Cómo vislumbra al equipo de cara al mundial de La Haya 2014?

Espero que este equipo logre la confianza, la paz, la alegría y la conexión con el disfrute. Cuando este equipo logre eso podrá fluir. Pienso que esa es la búsqueda más importante que desde mi opinión debería tener el equipo. Estoy seguro que lo logrará, no hay duda de que hay un potencial como creo que nadie en el mundo lo tiene. Lo que sí, y siempre lo manifesté, es que a este equipo hay que cuidarle dos cosas: El alma y el espacio de crecimiento permanente. Cuando esas dos cosas ocurren es incomparable con cualquiera del mundo.  Crecer aprender y desafiar ese aprendizaje con el alma en paz y en equilibrio.

 

PRENSA ATAH

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